Notialfa

Las altas presiones amplían sus aplicaciones en la industria de alimentación para mascotas

La tecnología HPP de Hiperbaric permite mitigar riesgos microbiológicos en alimentos crudos y frescos para perros y gatos, respondiendo a un segmento que demanda métodos de conservación acordes con productos mínimamente procesados.

El auge de alimentos naturales, frescos y poco procesados impulsa el desarrollo de nuevas alternativas de conservación en la industria pet food. Esta mayor exigencia sobre la calidad de los insumos y la inocuidad desafía a los elaboradores, en particular al formular dietas crudas y líneas refrigeradas. En este escenario, el procesado por altas presiones (HPP, por sus siglas en inglés) de Hiperbaric extiende su uso como solución para el control de patógenos.

Esta dinámica responde al fenómeno de humanización de las mascotas: los consumidores buscan para perros y gatos los mismos estándares que eligen para sí mismos, tales como etiquetas transparentes, ingredientes rastreables y un bajo nivel de transformación industrial.

De acuerdo con estimaciones de Precedence Research, el mercado global de premios y snacks para mascotas pasará de 50,840 millones de dólares en 2025 a 145,030 millones para 2035. Dicho estudio vincula este avance con la preferencia hacia opciones prémium e ingredientes de origen natural.


Altas presiones para el control microbiológico

Fabricar alimentos crudos o frescos exige estrictas pautas de inocuidad microbiológica. En estos formatos, la contención de patógenos debe complementarse con protocolos de higiene rigurosos a lo largo de la manufactura, distribución y almacenamiento.

El método HPP (High Pressure Processing) emplea presiones intensas transmitidas por agua para desactivar microorganismos diana sin aplicar calor convencional. De esta forma, ayuda a retener las propiedades nutricionales y sensoriales del alimento, si bien su rendimiento exacto varía según la matriz del producto, el patógeno a controlar y los parámetros de operación.

Su integración facilita la creación de líneas refrigeradas con adecuada vida comercial y menores riesgos sanitarios. Con todo, la tecnología exige validaciones específicas para cada formulación y no reemplaza el resto de los controles preventivos en planta.

Andrés Hernando, CEO de Hiperbaric, subraya que la preferencia por opciones frescas y naturales redefine las exigencias del consumidor hacia los fabricantes, cuyo desafío principal radica en atender dicha demanda sin comprometer la inocuidad ni la calidad de la materia prima.


Un nuevo ámbito de aplicación industrial

La llegada de sistemas HPP a este sector muestra el interés de las plantas por adoptar esquemas de conservación no térmicos. Recientemente, Hiperbaric puso en marcha en Estados Unidos un equipo modelo 525 enfocado en alimentos para mascotas, alcanzando un total de 400 instalaciones de su tecnología a nivel global.

Aunque este avance abre opciones operativas para la nutrición animal, su adopción en línea exige un análisis previo sobre las particularidades de la receta, las metas microbiológicas, la durabilidad esperada en anaquel y la cadena de frío requerida.

Así, la tecnología HPP se consolida como una alternativa viable para abastecer la demanda de alimentos mínimamente procesados, integrada siempre en planes de inocuidad diseñados a la medida de cada producto.

Fuente: Tecnoalimen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *